martes, 21 de diciembre de 2021

4. La evolución del conflicto

Las juntas reorganizaron el ejercito regular y movilizaron fuerzas militares no regulares como las milicias provinciales y el Sometent en Cataluña. Portugal y Gran Bretaña fueron aliados de España en su lucha contra el dominio de Napoleón. Además la población se organizó en guerrillas.

LAS FASES DE LA GUERRA:

-Entre Junio y Noviembre de 1808: El Sometent derrotó al ejercito francés en el Bruc y un ejército organizado por la junta de Sevilla lo derrotó en Bailén.

-De Noviembre de 1808 a Enero de 1810: Napoleón lanzó una ofensiva para dominar las principales ciudades y en 1810 los franceses ocuparon Andalucía.

-Entre Enero de 1810 y 1814: Continuaron las victorias francesas. La marcha de Napoleón hacia el frente ruso, en 1812, redujo el número de tropas francesas en la Península. Los aliados, al mando del duque de Wellington, realizaron una ofensiva que resultó decisiva y el final de la guerra con la expulsión del ejercito napoleónico.


Napoleón devolvió el trono a Fernando VII con la firma del tratado de Valençay a finales de 1813.



3. La resistencia

Después de la rebelión del 2 de mayo en Madrid, estallaron diferentes insurrecciones contra los invasores. Se formaron una serie de juntas de Gobierno en la Península, en los territorios insulares y en las colonias.

Las juntas eran organismos de ámbito local y provincial formados por miembro elegidos por votación. Sus objetivos eran expulsar al ejército francés y restituir el trono a Fernando VII. Asumieron el poder que les delegó el pueblo mientras el monarca estuviera ausente.

Las juntas actuaron de forma independiente, pero pronto se constituyó una Junta Suprema Central Gubernativa formada por delegados de las juntas provinciales.

A pesar de haberse originado en un contexto de rebelión popular y de incorporar elementos como la elección de sus miembros, las juntas plantearon el regreso de Fernando VII como solución a los problemas anteriores al conflicto.



2. El reinado de José Bonaparte

 Después del nombramiento de José I, Napoleón convocó a un grupo de españoles en Bayona. El resultado fue el estatuto o Constitución de Bayona, que planteaba cambios de la administración del territorio que rompían con las estructuras del Antiguo Régimen. Contemplaba la libertad de prensa y la personal, la igualdad de todos los hombres ante la ley o la inviolabilidad del domicilio. 


La ocupación y las reformas napoleónicas contaron con el apoyo de una parte de la sociedad. Algunos miembros de la nobleza, la Iglesia, la burguesía y el ejército aceptaron la ocupación francesa y aplicaron las nuevas normas. Fueron los llamados afrancesados.




1.Los inicios de la guerra

 Al ver cómo el ejército francés ocupaba parte de la Península Ibérica, Godoy intentó trasladar la Corte Sevilla y recomendó a los reyes que huyeran a América. Sin embargo, las conspiraciones de la nobleza para derrocar a Godoy y a Carlos IV estaban en marcha. El descontento de las clases populares causó el Motín de Aranjuez y Carlos IV tuvo que abdicar en favor de su hijo, que se convirtió en el rey Fernando VII. 

Fernando VII, Carlos IV y sus familias acudieron a Bayona convocados por Napoleón. Con el ejército francés ocupando el país, las clases populares protagonizaron un levantamiento contra los invasores el día 2 de mayo de 1808.

Pocos días después, los reyes españoles se vieron obligados a abdicar en favor de Napoleón, el cual nombró rey a su hermano José Bonaparte, y España se convirtió en un satélite de Francia.